Los rasgos personales
más utilizados para el reconocimiento biométrico
son:
Huellas digitales: se basan en
la diferencia universal de las huellas digitales
de todas las personas, dato que se conoce desde
1864. Al ser tan antiguo, es el método del
que se cuenta con mayor cantidad de información:
sólo en EE.UU., el FBI tiene una base de
datos con 70 millones de huellas. Cada una se descompone
en dos partes, los bordes y los valles. Inconveniente:
si algo afecta la perfecta lectura de la huella
(suciedad, heridas, etc.), el acceso no será
concedido.
Geografía de mano:
es más completo y eficaz que el
reconocimiento por huellas digitales, ya que al
leer la mano completa, logra subsanar los errores
del primer método. Suele ser, además,
la solución biométrica más
económica.
Escaneo de retina: ya
en 1935 se comprobó que la disposición
de los vasos sanguíneos de la retina es única
para cada individuo, y a partir de esto surgió
el escaneo retinal, que mapea el patrón de
esos capilares. Requiere que el individuo mantenga
inmóvil el ojo durante unos 45 segundos,
hasta que se realizan cinco escaneos consecutivos.
Inconveniente: es susceptible a cambios producidos
por irritaciones oculares. Un método más
exacto es el escaneo de iris (parte coloreada del
ojo), que se realiza sobre alrededor de 260 características
presentes en esa zona, como las manchas oscuras,
los surcos de la contracción y las pecas
(por nombrar sólo algunos). Puede efectuarse
mediante dos métodos: el activo, que debe
situar al individuo a unos 15 a 30 centímetros
de distancia de la cámara; y el pasivo, que
permite que la persona esté más lejos,
aunque es necesario contar con, al menos, dos cámaras,
y bastante poderosas. La eficiencia del escaneo
de iris es mucho mayor que la de huellas digitales,
y se ha llegado a decir que es, también,
superior al análisis de ADN.
Reconocimiento de voz:
el habla es considerado uno de los sistemas
biométricos más exactos, debido a
su naturalidad. El estudio de la voz data de mediados
de la década del 60 y principios de la del
70, y se ha podido establecer que los patrones y
las frecuencias con los que cada persona dice una
misma palabra son completamente únicos. El
reconocimiento de voz funciona mediante la digitalización
del discurso de un individuo. Cada palabra se descompone
en segmentos, los cuales tienen 3 o 4 tonos dominantes
que son capturados en forma digital y que se plasman
en una tabla o espectro, para conformar el voice
print (una especie de plantilla de la voz). Éste
se guarda como una tabla de números, en la
que cada frecuencia dominante se expresa como un
dato binario. Cuando la persona pronuncia su frase
de acceso, los fragmentos son comparados con los
de la tabla, y el acceso es concedido o denegado.
Inconveniente: es muy susceptible a cambios causados
por una disfonía, por pequeña que
sea.
Reconocimiento de firmas:
es la tecnología biométrica menos
problemática, ya que estamos muy habituados
al uso de nuestra firma como método de reconocimiento.
También es la más barata, porque sólo
se necesita una tableta de escritura conectada a
la PC. El proceso de análisis se realiza
en dos áreas distintas: la firma en sí
y el modo en que se la efectúa. Los datos
almacenados incluyen la velocidad, la presión,
la dirección, el largo del trazado y las
áreas donde la lapicera se levanta. Inconvenientes:
un individuo nunca firma de manera idéntica
dos veces, y a lo largo de su vida, el cambio puede
ser sustancial.
Reconocimiento facial:
se trata de una de las tecnologías biométricas
más nuevas. Primero se obtiene la imagen
de la persona, generalmente mediante una videocámara.
El análisis fue variando en los últimos
años, desde la comparación de simples
puntos clave en la cara del individuo, hasta métodos
matemáticos mucho más complejos que
incluyen el uso de redes neuronales. |