El amplificador
limitador es un miembro especializado de la familia
de amplificadores. Cualquier amplificador, que sin
intervención humana, cambie la amplificación
de una manera prevista se conoce como un amplificador
con control automático de ganancia (c.a.g.).
Los amplificadores con c.a.g. están generalmente
divididos en dos grandes grupos: aquellos que incrementan
el rango dinámico de un programa de audio
y aquellos que actúan para reducir el rango
dinámico. A estos últimos se los conoce
como amplificadores reductores de ganancia.
Algunos de estos últimos
se encuentran diseñados para comprimir las
fluctuaciones de amplitud de un programa de audio
en un rango menor y se los llama amplificadores
compresores. Estos tienen usualmente un tiempo de
respuesta relativamente lento. Pero otros están
diseñados para actuar en forma rápida
y solamente cuando la señal de audio alcanza
ciertas amplitudes bien definidas. Estos se llaman
amplificadores limitadores.
Las definiciones de los dos últimos
párrafos son difíciles de aplicar
a muchas unidades comerciales, porque la ingeniosidad
de los ingenieros diseñadores ha resultado
en dispositivos combinados.
Los amplificadores limitadores
se encuentran en el tipo que limita en el ataque
o durante el decaimiento de la onda. El primero
reduce la ganancia cuando la señal de entrada
llega a cierto nivel, y el segundo actúa
sobre la amplitud de la señal de salida.
Este es el tipo que discutiremos.
La Fig.1a muestra el tipo de limitador
en discusión. Es un circuito con realimentación
en el que una porción de la salida se toma
para corregir un error. El se define como el grado
en el cual la señal de salida excede el límite
deseado. Ningún sistema realimentado puede
eliminar el error, solo puede reducirlo. Sin embargo,
como un buen diseño puede reducir el exceso
en un factor inteligible, no se lo considera un
defecto inherente al sistema, sino como algo que
debe ser reconocido y minimizado.
La Fig.1b muestra la característica
entrada/salida del amplificador limitador de la
Fig.1a. Está idealizada, mostrando una acción
limitadora perfecta y un codo también perfectamente
definido. El punto cero a la entrada puede considerarse
como el ruido de base del sistema, y el punto A1
de salida se define como el límite superior
deseado del sistema.
Veamos qué sucede cuando
el tren de ondas de la Fig.1c se introduce en la
entrada del limitador. Véase que la amplitud
inicial llega hasta el límite de la salida
y que en el tiempo To aumenta desde A1 hasta un
valor mayor A2. El cambio de amplitud ocurre en
la línea de base de las ondas. Suponemos
que ambas son sinusoides perfectas, lo que facilita
el análisis de la acción del limitador.
Otras suposiciones que se aplican a nuestro limitador
perfecto, son: (1) el tiempo de ataque es cero (tiempo
requerido para una efectiva reducción de
la ganancia), y (2) la generación de armónicas
también es cero (excepto las asociadas con
la acción limitadora en si misma).
La Fig.1d nos muestra a las ondas
después del pasaje por el limitador. La amplitud
A1 no varía, pero la A2 ha sido reducida
al nivel de la A1, este cambio de ganancia ocurre
en el punto X.
Nuestro interés inmediato
en la forma del segmento que se extiende desde To
hasta un punto 90(infinito)?más tarde. Es
evidente que una señal transitoria se ha
generado y agregado a la señal deseada.
Tengamos en mente que esto ha sido
hecho por nuestro amplificador limitador “perfecto”.
El dispositivo ha realizado exactamente aquello
para lo que fue diseñado; mantener la salida
a un nivel predeterminado. El cambio de ganancia
no fue instantáneo, comenzó gradualmente
en el punto X y se detuvo en la cresta de la onda
A2. Supongamos por un momento, que la onda de salida
de la Fig.1d fue, no el resultado de la acción
de reducción automática de un amplificador,
sino la resultante de la acción de un operador
humano increíblemente ágil que bajó
el atenuador en el momento preciso y a la velocidad
correcta. Se habría generado el mismo transitorio.
En la Fig.2b tenemos a la Fig.1d
aumentada. La porción de subida de la onda
es sinusoidal, que es idéntica a la onda
A2 de la Fig.1c. La porción descendente (después
de la parte plana) también es sinusoidal.
La Fig.2ª muestra la forma del transitorio
generado. Está compuesto de dos funciones
sinusoidales, para calcularla se resta media sinusoide
de la onda de figura 2b.
La amplitud es:
Ax = A1[1-(A1/A2)]
El sobrepaso o sobretensión,
que es el resultado de un tiempo de ataque largo
se ve en la Fig.2c. Esto ocurre generalmente en
frecuencia altas en los amplificadores limitadores.
Sin embargo, a veces se diseñan a los amplificadores
compresores con tiempos de ataque largos, entonces
la sobretensión puede ocurrir a frecuencias
arriba del rango medio. La sobre tensión
no es particularmente objetable, suponiendo que
el tiempo de ataque es por lo menos razonablemente
corto. No obstante puede provocar sobre modulación
en una estación de radio. Note también,
que el transitorio del cambio de ganancia (Fig.2a)
está bastante suprimido por la sobre tensión.
La figura 2d muestra una condición
conocida como golpe. Es el resultado de la señal
de control de la ganancia introduciéndose
en la señal. Este efecto fue bastante común
en la época de los amplificadores compresores
a válvulas.
Los amplificadores compresores
que sufren este efecto están generalmente
equipados con controles de balance, de modo que
el usuario puede ajustarlo para un efecto mínimo.
El golpe que se ve en la Fig.2d
es realmente bastante moderado. En referencia a
la Fig.1a, puede verse que cualquier amplificador
del tipo reducción de ganancia que se ve
afectado por un golpe, es realmente regenerativo
para la señales de control y puede llegar
realmente hasta el corte.
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